Ficha Debates

Estrés y Variabilidad de la Frecuencia Cardiaca

28 Febrero, 2018

Autor: Lucía Guerrero Romero

Para Hans Selye, el estrés es una respuesta no específica del organismo ante cualquier demanda que se le imponga. Dicha respuesta puede ser de tipo psicológica (mental) o fisiológica (física/ orgánica). La demanda se refiere a la causa del estrés (el estresor). El estrés también fue definido por Kenneth Hambly como un estado maladaptativo en el cual el sistema nervioso simpático está sobreactivado, causando un deterioro físico o psicológico agudo o crónico. La investigación de biomarcadores del estrés sigue siendo una tarea desafiante para los investigadores y los médicos ya que existen varios obstáculos. Uno de ellos es la falta de consenso sobre la definición de estrés. Además, carecemos de un marco integral para investigar cómo los organismos funcionan y se adaptan a los entornos en constante cambio. En la actualidad, no existe un estándar universalmente reconocido para la evaluación del estrés. Se han realizado varios estudios que utilizan métodos de medición de estrés existentes (por ejemplo, medidas psicológicas de estrés) y exámenes de marcadores biológicos (por ejemplo, cortisol, amilasa). Además, los estudios sobre la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) y el estrés están aumentando en frecuencia.

La VFC no es más que la fluctuación de la duración de los intervalos del latido del corazón. Representa la capacidad del corazón para responder a una variedad de estímulos fisiológicos y ambientales. La VFC baja transmite una frecuencia cardíaca regular y monótona. Por otra parte, la baja VFC se asocia con alteraciones de las funciones reguladoras y del sistema nervioso autónomo (SNA), que reducen la capacidad del sistema para hacer frente a los factores estresantes internos y externos. Por lo tanto, la VFC es un método electrocardiográfico no invasivo que se puede utilizar para medir los cambios en el SNA en una variedad de situaciones clínicas (por ejemplo, durante las evaluaciones de estrés psicológico) . Muchos investigadores han realizado estudios que utilizaron la VFC para medir el estrés, sin embargo, pocos estudios han confirmado si la VFC es un buen indicador confiable del estrés psicológico.

El grado de variabilidad en la frecuencia cardiaca (FC) proporciona información sobre el funcionamiento del control del sistema nervioso sobre la FC y la capacidad del corazón para responder. Como el corazón no es un metrónomo y sus latidos son irregulares, la VFC es normal y previsible. Además, la VFC indica la capacidad del corazón para responder a múltiples eventos fisiológicos y ambientales (por ejemplo, respiración, ejercicio físico, estrés mental, cambios hemodinámicos y metabólicos, sueño y ortostatismo) y compensar los trastornos inducidos por la enfermedad. La VFC se puede utilizar como una herramienta valiosa para medir la función simpática y parasimpática del SNA.

En la actualidad, la comprensión de la interpretación de la VFC está aumentando, y también somos conscientes de la interacción entre los mecanismos fisiológicos subyacentes de la VFC y los procesos conductuales. La literatura confirma que los aumentos en el estrés se asocia con disminuciones en el intervalo RR, lo que sugiere un aumento de la actividad del sistema nervioso simpático durante los períodos estresantes del día.

En vista de las observaciones de la variación asociada al estrés en la VFC y la evidencia neurobiológica existente, la VFC puede utilizarse como una evaluación objetiva del estrés y la salud mental. Por lo tanto, la VFC puede considerarse una herramienta que refleja la actividad cardíaca y la salud autónoma en general, en lugar de enfermedades o estados de enfermedad específicos. Dado que el concepto de estrés incluye factores biológicos y psicológicos, las evaluaciones objetivas y fisiológicas, así como el autoinforme, deben integrarse al evaluar el estrés, utilizando la VFC en la práctica clínica. Muchos estudios han encontrado una asociación entre la salud mental y la VFC. Sin embargo, dado que la VFC se asocia con diversos factores de estrés, duración del estrés, capacidad de afrontamiento individual y hábitos de estilo de vida, estos estudios son difíciles de interpretar. Muchas condiciones físicas y hábitos de estilo de vida pueden afectar a los resultados de la VFC, incluidos factores fisiológicos (p. Ej., Respiración, ritmos circadianos y postura), factores no modificables (por ejemplo, edad, género y factores genéticos), factores de estilo de vida modificados (p. Ej., Obesidad). , síndrome metabólico, actividad física, tabaquismo y consumo de alcohol) y otros factores [p. ej., medicamentos (p. ej., anticolinérgicos, estimulantes y betabloqueantes).

Al evaluar la gravedad del nivel de estrés de un paciente en un entorno clínico, los resultados de la VFC deben interpretarse teniendo en cuenta el proceso de tres etapas: reacción de alarma, resistencia, agotamiento. En cada etapa, el estrés causa cambios en la función fisiológica, que se reflejan en los cambios de VFC. Debido a la variedad de factores estresantes potenciales y respuestas de estrés individuales, es esencial comprender el contexto del individuo al interpretar la relación entre la VFC y el estrés.









Capacitación relacionada

Posgrado
Experto Universitario en Prescripción de Ejercicio Físico en Patologías
Edición número: 2
Experto Universitario en Prescripción de Ejercicio Físico en Patologías

Fecha de inicio
14 Octubre, 2018

Fecha de finalización
29 Abril, 2019

Fecha fin de inscripción
24 Noviembre, 2018

Descripción del curso

Experto Universitario en Prescripción de Ejercicio Físico en Patologías (4 Edición)

El ejercicio físico, junto a la alimentación, puede considerarse la piedra angular para la prevención de muchas de las enfermedades no-transmisibles e hipocinéticas que acosan una sociedad cada vez más sedentaria (obesidad, diabetes, hipertensión, etc.). Además, una vez instaurada la enfermedad, la correcta prescripción de ejercicio constituirá una parte fundamental del propio tratamiento en el continuo de la enfermedad para paliar sus síntomas, frenar su desarrollo y devolver la calidad de vida al paciente. Ningún medicamento ni tratamiento farmacológico posee el efecto multisistémico del ejercicio, y como tal debe ser prescrito por profesionales de la salud desde la base del conocimiento científico.

En este Experto Universitario (4 Edición), certificado por la universidad Isabel I de Burgos (España), se abordarán cada una de las variables y decisiones a tomar encaminadas a diseñar programas de ejercicio para cada una de las patologías tratadas en este curso (endocrino-metabólicas, cardiovasculares, osteo-articulares, cáncer, y fibromialgia).



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