Ficha Debates

Impacto del dolor lumbar entre los adolescentes

3 Marzo, 2019

Autor: Lucía Guerrero Romero

Se reconoce ampliamente el gran impacto del dolor lumbar (DL) entre los adultos sobre la discapacidad, la calidad de vida y el uso de atención médica. Sin embargo, la importancia del DL entre los adolescentes ha recibido menos atención, tanto en la sociedad como en la literatura científica. Esta falta de atención es motivo de preocupación no solo por el considerable impacto del DL entre los adolescentes (por ejemplo, absentismo escolar y actividad física reducida) sino también por la relación entre el DL adolescente y el desarrollo de DL incapacitante en el futuro.

El DL generalmente surge en los primeros años de la adolescencia, ya que casi un tercio de los jóvenes de 14 años reportaron DL en el último mes y aproximadamente el 10% informó DL persistente. A finales de la adolescencia, las niñas tienen casi el doble de probabilidades que los varones de reportar DL persistente, y un tercio reportó DL en el último mes a finales de la adolescencia. Afortunadamente, para muchos, el DL tiene poco impacto en la vida cotidiana, incluidos la escuela y los deportes, por lo que no buscan atención médica. En estos casos, el DL puede ser simplemente uno de los problemas comunes de la vida, como cansancio, tristeza o resfriado; una experiencia de vida relativamente normal que no es incapacitante y que no necesita recibir más atención de la necesaria para hacer frente a cualquier angustia o discapacidad asociada con ellos, si corresponde. Sin embargo, un número considerable de adolescentes (20% de los jóvenes de 17 años) sufren un impacto negativo, como el absentismo escolar, consumo de medicamentos, búsqueda de atención médica o modificación de las actividades físicas y de la vida diaria.

Para la mayoría de los adolescentes con DL (95%), no se puede determinar con precisión una única “causa” pato-anatómica para su dolor. Tanto en adolescentes como en adultos, los hallazgos morfológicos obtenidos de las pruebas de imagen están poco correlacionados con la sintomatología. Por ejemplo, mientras que la degeneración del disco tiene una prevalencia de aproximadamente el 30% entre los adolescentes, esto no está fuertemente asociado con dolor de espalda. Las tasas de hernia de disco asociadas con ciática son muy bajas en adolescentes (<1%). En consecuencia, la importancia de tales investigaciones en adolescentes con DL es relativamente pequeña.

La patología "específica" más común dentro de la población con DL en adolescentes (con una prevalencia de aproximadamente 6%) es la espondilolisis, definida como un defecto óseo unilateral o bilateral de los pars interarticularis. Se puede indicar susceptibilidad congénita y/o una fractura por estrés adquirido a través de microtrauma crónico repetitivo. En algunos casos, quizás con el tiempo y/o por factores mecánicos, los pars interarticularis puede fracturarse, lo que, en algunos casos, se asocia con el deslizamiento del cuerpo vertebral superior en relación con el inferior (llamado espondilolistesis). L5 es, con mucho, el nivel vertebral más común (85-95%) para la espondilolisis, con la mayoría de los defectos que se producen de manera bilateral. De todos modos, aunque la consideración de una patología específica es importante, simplemente es una parte de un proceso de razonamiento clínico multidimensional. Incluso en presencia de patología, otros factores aún deben considerarse como parte de la evaluación, la elaboración de perfiles de pronóstico y la planificación del tratamiento.

Una gran cantidad de investigaciones, especialmente en las últimas décadas, han demostrado que la experiencia dolorosa no es necesariamente una indicación precisa del grado de "daño" del tejido. En contraste, la experiencia de dolor refleja la evaluación del cuerpo de cuán peligrosa o amenazadora es una entrada nociceptiva en particular (por ejemplo, de una articulación, disco intervertebral o grupo muscular), basada no solo en la intensidad de la entrada sino también en las experiencias previas de la persona, creencias , factores contextuales, etc. Para unos, el dolor se localiza con un claro "estímulo mecánico y respuesta al dolor" (es decir, el dolor se provoca momentáneamente y se alivia con determinadas posiciones y movimientos ). Para otros, el dolor puede distribuirse de forma más "vaga" o generalizada, con una respuesta desproporcionada del "estímulo mecánico al dolor" (es decir, respuestas al dolor amplificadas, inconsistentes y/o sostenidas a estímulos mecánicos menores). Puede existir una ausencia de hallazgos clínicos claramente reproducibles donde es probable que dominen los mecanismos centrales del dolor, mientras que en otros casos, su presentación es más mixta.

Una revisión sistemática reciente y un meta-análisis sobre las opciones de manejo conservador para el DL en adolescentes y niños, destacan la escasez de ECA de alta calidad sobre este tema. En términos de tratamiento del DL en curso, un programa de ejercicio supervisado es más eficaz para la intensidad del dolor entre los adolescentes que ningún tratamiento.

Puntos a tener en cuenta:

-Muy pocos adolescentes con DL tienen evidencia de patología raquídea que explique adecuadamente su dolor. Abordar los temores e inquietudes de los adolescentes, padres y entrenadores con respecto al daño de la columna vertebral y/o la necesidad percibida de realizar pruebas de imagen y evitar la actividad, debe ser una prioridad.

-Existe una fuerte asociación entre el DL en los adolescentes y una variedad de otros marcadores de mala salud (por ejemplo, salud mental, estrés y falta de sueño).

-Una mayor integración inter-profesional, mientras se mantiene una filosofía biopsicosocial consistente, puede facilitar mejores resultados.

-Un enfoque cognitivo funcional que personaliza la educación sobre el dolor y alienta la exposición gradual al abordar los factores del estilo de vida proporciona un marco para el auto-control.



Capacitación relacionada

Curso
Movilización Miofascial para el Entrenamiento y tratamiento de Trastornos Músculo-esqueléticos
Edición número: 3
Movilización Miofascial para el Entrenamiento y tratamiento de Trastornos Músculo-esqueléticos

Fecha de inicio
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Fecha de finalización
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Fecha fin de inscripción
30 Septiembre, 2019

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