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EJERCICIO FÍSICO Y SALUD ÓSEA EN ADOLESCENTES


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Libro IICEFS

El Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) propuso dos estrategias generales para aumentar la resistencia a las fracturas (Kohrt, et al. 2004). Una es maximizar el aumento de la densidad mineral ósea (DMO) durante los primeros 30 años, y la otra es minimizar la disminución de la DMO después de 40 años debido a los cambios endocrinos, el envejecimiento y la disminución de la actividad física (PA). 

Particularmente, un aumento en la DMO durante la adolescencia aumentará la resistencia a las fracturas en la edad avanzada. La mayoría de los estudios epidemiológicos también han informado que incrementar la DMO en la infancia reduce el riesgo de fracturas debido a la pérdida ósea en etapas posteriores (Heaney, et al. 2000). Las predicciones estadísticas también indican que el pico de masa ósea (PBM) alcanzada durante la pubertad y la edad adulta temprana es un fuerte predictor del riesgo de osteoporosis en la edad avanzada.

Aumentar la masa ósea en la adolescencia es tan importante como prevenir la pérdida ósea al final de la edad adulta para prevenir fracturas. Baptista y Janz, 2011). De hecho, se requieren estrategias de salud ósea de por vida para prevenir la osteoporosis y las fracturas, y estas estrategias presentan varias ventajas cuando se realizan a una edad temprana.

La estrategia más efectiva para aumentar la DMO durante el crecimiento y la maduración es la actividad física “vigorosa” (VPA), incluido el ejercicio. Se sabe que el ejercicio “vigoroso” es el modo más efectivo para inducir el aumento de la DMO y la fuerza ósea junto con la mejora estructural de los huesos. Los cambios en la DMO durante la adolescencia en particular son sensibles a la PA, y una disminución rápida en el nivel de PA durante la adolescencia puede disminuir los niveles de PBM, mientras que una reducción en el nivel de PBM durante la adolescencia se asocia con una mayor incidencia de osteoporosis y fracturas. Por lo tanto, para reducir la incidencia de osteoporosis y fracturas en la sociedad de edad avanzada en el futuro, se necesitan esfuerzos para aumentar el nivel de PA a través del ejercicio para aumentar el PBM en los adolescentes.

Por ello, la “Korean Society for Bone and Mineral Research” (KSBMR) y la “Korean Society of Exercise Physiology” (KSEP) han desarrollado pautas de ejercicio para aumentar el PBM en adolescentes basándose en la evidencia a través de una revisión sistemática de investigaciones anteriores. Los autores proponen que esta guía será utilizada como un método para aumentar a través del ejercicio el PBM en adolescentes, ya sea durante la educación física de los estudiantes como en el deporte en esta etapa infanto-juvenil. 

Un comité compuesto por seis miembros en total revisó la declaración de posición desarrollada en los EE. UU, Canadá y Australia y se revisaron artículos sobre PA y salud ósea de niños y adolescentes publicados por la “Society of Health and Physical Educators America” (Janz, et al. 2015). Se seleccionaron nueve preguntas clave:

  1. ¿Es efectivo el aumento del PBM en la adolescencia para prevenir la osteoporosis y las fracturas en las personas mayores?
  2. ¿La PA es eficaz para mejorar la DMO en la adolescencia?
  3. ¿Cómo se puede aplicar eficazmente la PA para aumentar el PBM en la adolescencia?
  4. ¿Es eficaz el ejercicio cardiorrespiratorio para mejorar la DMO en la adolescencia?
  5. ¿Cómo se pueden aplicar eficazmente los ejercicios cardiorrespiratorios para aumentar el PBM en la adolescencia?
  6. ¿Es el entrenamiento de fuerza una estrategia eficaz para mejorar la DMO en adolescentes?
  7. ¿Qué tipo de ejercicio de fuerza puede ayudar a los adolescentes a incrementar el PBM?
  8. ¿El ejercicio de impacto (pliométrico) es eficaz para mejorar la DMO en la adolescencia?
  9. ¿Cómo pueden aplicarse los ejercicios de impacto (pliométricos) para ser eficaces en el aumento de la PBM en adolescentes?

Este comité determinó los efectos del ejercicio basándose en los criterios de nivel de evidencia y el grado de recomendación a través de una revisión sistemática de la literatura y pautas de ejercicio establecidas seleccionando métodos efectivos de ejercicio. Las pautas de ejercicio para mejorar el PBM en adolescentes incluidas en la selección final se presentan en la siguiente tabla (Tabla 1).

Tabla 1. Pautas de ejercicio basadas en la frecuencia, intensidad, tiempo y tipo para aumentar el pico de masa ósea (PBM) en adolescentes (Seok-Ki Min, et al. 2019).

Dichas pautas recomiendan realizar ejercicio “vigoroso” como mínimo durante 5-6 meses, incluyéndose el entrenamiento de fuerza y ejercicio de impacto. A través del desarrollo de documentos de consenso, será posible contribuir a la salud pública reduciendo la incidencia de osteoporosis y fracturas en el envejecimiento de la sociedad en el futuro.